Ferdinando Scianna. La mujer y el anciano.

Ferdinando Scianna

Es difícil hablar de un centro en esta fotografía. Una fotografía de contrastes.

No es un retrato, y los ojos se mueven en horizontal, de la mirada seductora de la mujer, al gesto concentrado del anciano.

En la cara de piel oscura, ajada, del hombre, aparece la sombra del misterio. Suponemos satisfacción por el contacto del rostro de una mujer joven o por el cariño que ésta le transmite, pero sus ojos cerrados y arrugados no la reflejan; bien podría ser un gesto de dolor.

Es un momento de concentración en el que cierra los ojos y  aspira el olor de la joven, intenta retener la humedad de sus labios en el beso que le ha dado antes de mirar hacia la cámara.

Está mal afeitado. Posiblemente porque le tiembla el pulso y algo que ha hecho tantas veces en su vida, se convierte en una dificultad que soslaya rasurándose una vez a la semana la suave barba que ya no crece como antaño.

Aunque el anciano pretende sonreír, el gesto amargo de tantos años no se lo permite. En cambio, la mujer lo hace con sus labios carnosos y rojos, (porque no pueden tener otro color). Y lo hace porque le resulta divertido el estremecimiento del viejo por su mera cercanía. La vejez a la juventud, o le divierte o le asquea.

La piel de la mujer es clara y luminosa, y las únicas líneas que la atraviesan son los pelos que el viento empuja desde su melena. La boina del anciano tapa su calva.

Un juego de curvas: el valle que dibuja la boca de la mujer y la colina que cierra la boca del hombre, las suaves ondulaciones de sus pómulos y las líneas profundas que sostienen los del hombre.

La mujer nos observa. Nos quiere enamorar, quiere que nos estremezcamos como lo hace el anciano. Sabe que es  bella.

El anciano ha dejado de respirar. Quiere vivir en la fotografía. Sabe que el tiempo se va.

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4 respuestas a Ferdinando Scianna. La mujer y el anciano.

  1. Elvira dijo:

    Pues sí, es muy potente esta foto, y lo cuentas muy bien.

  2. Esta fotografía parece tener que ver con dualidades: ojos abiertos y cerrados, labios de mujer, apenas labios en el hombre, piel fina y clara en ella, algo de barba oscura en él, diferente actitud en cada uno… El título no aclara la relación que existe entre ellos, aunque tienen confianza mutua, al menos su actitud y cercanía así lo demuestra. Los rostros, cortados por arriba, llenan todo el encuadre. Creo que es una foto expresiva, más que simplemente bonita, visualmente y emocionalmente potente. Probablemente pertenece a alguna serie o a algún libro, que nos aclararía algo su aspecto intelectual, su significado. La mayor parte de las cosas que he escrito ya las habías escrito tú. Tengo un libro de Fernando Scianna, comprado en la Estación Termini de Roma, por eso también el recuerdo de este fotógrafo es agradable para mí.

    Un abrazo

    • Sí, en algunas fotografías que he visto de él, le gusta fotografiar personajes contrastados, generalmente de edades diferentes. La foto me gusta porque en ella se ven dos historias tan diferentes, unidas por un contacto fugaz. Tienes razón en lo del encuadre. Sin embargo creo que cualquier podría componer la escena, ya que todos nos imaginamos lo mismo, el hombre sentado sosteniendo una cachaba, la mujer en cuclillas, con falda bajo las rodillas. En fin, la virtud que tienen estos fotógrafos de que se vea hasta lo que no sacan.

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