La huerta. 28 de agosto.

 

 

La verdad es que no ha sido un buen año para la huerta. En junio y julio hizo muy mal tiempo, llovió demasiado y a las noches, frío. En agosto no ha llovido nada y como resultado de todo, la tierra seca y las plantas sin crecer.

Pero todo no ha sido malo: el tomate se ha dado muy bien, y todavía dará tardes de gloria; pepinos y calabacines como para una boda, pero se han agostado pronto y se han secado las plantas. Lo mismo con las vainas. Los pimientos y las guindillas, escasas, y las acelgas luchando por no secarse. La calabaza ha dado poco y frutos pequeños.

Les hemos dado la bienvenida a las primeras avellanas de la huerta… y el limonero se ha portado. Los dos manzanos han sido pasto de las cabras, así que habrá que esperar… ¡a que se mueran las cabras!

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4 respuestas a La huerta. 28 de agosto.

  1. Patricia dijo:

    ¡Qué estupendo! Cada fruto es un milagro, a mí se me secan hasta los cactus….

  2. Elvira dijo:

    ¿Qué gusto da recolectar! Será poco para ti, pero a mí me parece estupendo lo que veo.

    • Hola Elvira, ¿cómo estas? Si no me quejo, pero es que dentro de las condiciones de agricultor está la de quejarse de todo. Mucho frío o calor, poca lluvia y menos sol, etc. Nos gustaría que lloviera, (lo justo), de noche, y de día que hiciera ni mucho ni poco sol. Ya sabes, como la leche en el café.

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