“El mapa y el territorio” de Michel Houellebecq (2)

-Sí, yo también quería ser artista… -dijo su padre con acritud, casi con maldad-. Pero no lo conseguí. Cuando yo era joven, la corriente dominante era el funcionalismo, la verdad es que ya dominaba desde hacía varios decenios, en arquitectura no había sucedido nada desde Le Corbusier y Van der Rohe. Todos los pueblos nuevos, todas las urbanizaciones que se construyeron en el extrarradio de los años cincuenta y sesenta han estado marcadas por su influencia. Yo y algunos otros de Bellas Artes teníamos la aspiración de hacer algo distinto. No rechazábamos realmente la primacía de la función ni el concepto de “máquina de vivir”; lo que cuestionábamos era lo que ocultaba el hecho de vivir en alguna parte. Como los marxistas, como los liberales, Le Corbusier era un productivista. Imaginaba para el hombre edificios de oficinas, cuadrados, utilitarios, sin ningún tipo de decoración, y edificios de viviendas casi idénticos, con algunas funciones adicionales: guardería, gimnasio, piscina; entre los dos, vías rápidas. En su unidad de vivienda, el hombre debía disfrutar de aire puro y de luz, en su opinión esto era muy importante; y entre las estructuras de trabajo y las de vivienda, el espacio libre quedaba reservado para la naturaleza salvaje: bosques, ríos…; me imagino que a su modo de ver, las familias humanas tenían que poder pasearse por ella los domingos, de todas maneras él quería preservar este espacio, era una especie de ecologista adelantado, para él la humanidad debía reducirse a módulos habitables circunscritos en medio de la naturaleza, pero de ningún modo debían modificarla. Es espantosamente primitivo, si lo pensamos, una regresión aterradora con respecto a cualquier paisaje rural: mezcla sutil, compleja, evolutiva, de prados, campos, bosques, pueblos. Es la visión de un espíritu brutal, autoritario. Le Corbusier nos parecía un espíritu totalitario y brutal, movido por un gusto intenso por la fealdad, pero fue su visión la que ha prevalecido a lo largo de todo el siglo XX.

El padre volvió a callarse, se quedó como suspendido en sus recuerdos, después se replegó sobre sí mismo, pareció empequeñecerse, adelgazar, y Jed tuvo conciencia de la fogosidad, del entusiasmo con que había hablado durante los últimos minutos. Nunca le había oído hablar así desde que era niño, y nunca más, pensó al instante, volvería a oírle, acababa de revivir por última vez la esperanza y el fracaso que constituían la historia de su vida. En general, la vida humana es poca cosa, puede resumirse en un número restringido de acontecimientos, y esta vez Jed había comprendido cabalmente la amargura y los años perdidos, el cáncer y el estrés, y también el suicidio de su madre.

Su padre se levantó, fue al baño y al volver se puso el abrigo. Durante los dos o tres minutos que duró la operación, Jed tuvo la sensación fugaz, alternativa, de que acababan de iniciar una nueva etapa en sus relaciones o, por el contrario, que no volverían a verse. Como su padre se plantaba finalmente delante de él, en una actitud de espera, dijo:

-Voy a llamarte a un taxi.

Sonó el teléfono justo cuando se dirigía a la cocina. Se precipitó a descolgarlo. La voz de Olga no había cambiado. La voz de la gente no cambia nunca, como tampoco la expresión de su mirada. En medio del derrumbamiento físico generalizado en que se resume la vejez, la voz y la mirada aportan el testimonio dolorosamente irrecusable de la persistencia del carácter, las aspiraciones, los deseos, de todo lo que constituye una personalidad humana.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Recortes de libros. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a “El mapa y el territorio” de Michel Houellebecq (2)

  1. lamarderemuée dijo:

    jo¡ no he leído el libro, igual ahora ya estoy vacunada, hice un post cuando lo buscaban, OU EST LE BEC, pero como antes casi no sabía escribir…ja.ja¡

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s